Ayer, además de dar la conferencia que publiqué (en el post anterior), asistí a una conferencia denominada Y tras la Facultad ¿Ya soy Profesional?, impartida por Oshcar Vidal (no, no me he equivocado al escribirlo, la h es un valor añadido para crear branding).
En principio, supongo que por prejuicios (positivos) me hice espectativa de que la ponencia fuese como ir a un concierto, asistir a un evento ameno, entretenido y que se comentarían aspectos a tener en cuenta cuando se terminan estudios tales como son los facultativos o universitarios.
Mi opinión sobre la charla
Mi balance sobre la charla en sí fue el mismo que comparto con más gente que asistió (no todos), de que la charla fue algo rancia, pero sin acritud. Es decir, después de haber estado mucho tiempo estudiando y leyendo, viviendo, formas de hacer software, convivir con personas (porque muchos trabajos es casi como si vivieras con la gente), que tienen gran sabiduría y de las que se aprende un montón, llegan otras que nos dicen que tienen la panacea, al fórmula que pueden aplicar y hacer que todo vaya a mejor. No me lo creo.
En sí, los valores que intentaba inculcar: el tener un valor diferencial, crear marca propia, una imagen, y destacar sobre el resto; la pretensión de buscar siempre la perfección, sobresalir, puede crear que el trabajo en grupo, en equipo, se haga muy complicado. Personalmente, a un individuo que solo busca su beneficio personal (no estoy diciendo que Oshcar sea de este tipo de personas) es importante destacar, que se le vea y competir con los demás, incluso dentro de su empresa.
Aunque la sana competencia es importante para mejorar profesionalmente, sinceramente, valoro más que la gente sepa trabajar en equipo, que sea colaborativa y que mire por el equipo. Que haya un individuo que sea independentista, un astro de su materia, puede ser ventajoso, o incluso todo lo contrario, ya que el factor de medida del equipo y la carga se pueden volcar automáticamente sobre él y hacer que el trabajo salga, solo si el astro se encuentra en forma.
Las mismas valiosas personas que de forma individual son grandes trabajadores, si se potencian y enfocan al equipo, pueden hacer grandes y potentes equipos y, personalmente, prefiero que rindan al 75% la mayoría de personas de mi equipo, a que lo haga una sola de ellas al 100% y el resto al 20%.
¿Soy profesional?
A la pregunta, y tras la facultad, ¿soy profesional?… pues como es lógico, no, no lo eres, porque la profesionalidad es un grado que se consigue a base de experiencia, y la experiencia no es teoría, sino práctica. El profesional es una persona que trabaja en un cargo, durante un tiempo determinado y demuestra que sabe desempeñarlo con diligencia. Por tanto, la única forma de ser profesionales, es serlo, valga la redundancia.
El tema de fondo, quizás más importante, ¿la facultad prepara profesionales?… lógicamente, no, la universidad debe de formar personas, la base de sus doctrinas, que les permitan cumplir la base curricular para acceder a los puestos de trabajo que quieran desempeñar las personas. ¿cómo pueden conseguir estas personas su experiencia entonces?… trabajando.
En este enfoque, tienes que buscar a qué te quieres dedicar y potenciar tu educación en ese sentido. Eso lo primero. No hace falta hacer másters en el extrangero, basta con que quieras aprender y lo hagas con libros, con colegas, a través de una práctica de empresa… lo que sea. Algo que llegado un momento pueda probar tus conocimientos avanzados en una determinada materia.
Recuerda, sobretodo, que en el mundo que vivimos, vale más que hayas realizado algo tangible (escrito un libro, un artículo, dada una conferencia, un taller, un curso…) que tener un título de 80 horas en una doctrina específica. Nuestros contratadores buscan experiencia, que les resuelvas el problema que tienen y, si tienes los conocimientos, les da igual el cómo los hayas conseguido.

